martes, 12 de enero de 2010

La reserva natural de las Dunas de Maspalomas

(esta entrada fue publicada en archipielagonoticias el 15 de marzo de 2008)

Después de una temporada larga de silencio en este blog, retomo el tema, y nos trasladamos desde Egipto (del que dejé mis últimas intervenciones aquí) a las dunas de Maspalomas, lugares con poco en común salvo abundante arena y muchas necesidades de conservación.


El pasado 8 de marzo hicimos con el grupo Neophron una ruta por la reserva natural de las dunas de Maspalomas, creada en 1994 por la Ley de Espacios Naturales de Canarias, que reclasifica el Paraje Natural de las Dunas de Maspalomas, como Reserva Natural Especial. La finalidad de esa reclasificación tiene como objetivo “El mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales ligados al ecosistema dunar y a la zona lacustre de la Charca de Maspalomas, la integridad de su flora y fauna asociadas así como la belleza escénica del peculiar paisaje que conforman.”



Foto: dunas de Maspalomas
Autora: Marta Leonor Vidal García

Una Reserva Natural Especial es “un espacio natural cuyo objetivo es la preservación de sus hábitats singulares, especies concretas, formaciones geológicas o procesos ecológicos esenciales, no siendo compatible con la ocupación humana ajena a fines científicos o educativos, y en los que se tolera, de manera excepcional, los usos recreativos o de carácter tradicional”.

La reserva tiene una Zona de Exclusión, constituida por aquella superficie con mayor calidad biológica y que contiene en su interior los elementos naturales más frágiles, amenazados y representativos, en la que el acceso al público está estrictamente prohibido. Comprende la Charca y el entorno más inmediato a la misma que es donde se produce la estancia de la avifauna ligada al humedal y el área adyacente a la Charca en la dirección este, donde se localiza la mayor concentración de una especie endémica



Foto: Charca de Maspalomas
Autora: Marta Leonor Vidal García



Hasta aquí la teoría.

Empezamos por una visita al Centro de Interpretación, inaugurado en marzo de 1994 y ubicado en un local junto a las dependencias del Hotel Riu Palace, con una sala de exposición y otra de audiovisuales, donde nos ofrecieron una proyección de un documental sobre la Reserva y una charla sobre la Reserva y sus principales problemas de conservación.

Después de la visita al Centro, iniciamos el recorrido por la reserva, recorriendo el campo de dunas fijas y móviles, las hoyetas interdunares, las zonas boscosas y otros lugares representativos de la Reserva.



Foto: Interior del campo de dunas de Maspalomas
Autora: Marta Leonor Vidal García

Finalizamos en el parque Tony Gallardo, que alberga diferentes distintas especies de flora y fauna de la Reserva, recreando un típico ecosistema de barranco sureño, que desde su inauguración, y pese a su gran interés, permanece cerrado al público y totalmente olvidado.



Foto: Parque Tony Gallardo
Autora: Marta Leonor Vidal García

Como conclusiones, la realidad es que 14 años después de su declaración como Reserva Natural Especial, lamentablemente la protección legal del espacio no ha ido acompañada de medidas de control que hagan efectiva su protección real.

El tránsito de personas por la zona carece de cualquier vigilancia que evite la circulación fuera de los senderos acotados, la construcción de goros (que destruyen las dunas), el acceso a la Zona de Exclusión de la Charca, las agresiones a la vegetación y perturbaciones a la fauna, especialmente la ornitoologica.



Foto: Alcairón o Alcaudón real
Autora: Marta Leonor Vidal García


La definición de una reserva natural antes citada parece haberse invertido en sus propios términos: “en los que se tolera, de manera excepcional, los usos recreativos o de carácter tradicional”, pues hoy la realidad es que lo excepcional es lo general: la tolerancia de un uso y disfrute indiscriminado, ilimitado y carente de cualquier control de la población turística que visita estos parajes, y la pasividad institucional ante el potencial deterioro que la misma provoca sobre la geomorfología y la dinámica de las dunas y la conservación de flora y fauna.

Habría que sensibilizar a la ciudadanía de lo que significa Maspalomas desde el punto de vista ambiental y tratar de compatibilizar el uso turistico con las finalidades de conservación medioambiental mediante una delimitación clara de zonas que puedan ser usadas libremente por el publico y zonas excluidas y la implantación de una vigilancia que la haga efectiva y evite esa circulación anárquica por todo el parque que está ocasionando graves perjuicios a la dinámica de dunas, flora y fauna.

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