viernes, 20 de julio de 2018

Jordania: Kerak, el castillo de los Cruzados

Al Kerak fue la última capital del reino moabita de Mesha, citada en la Biblia como Qir Kareset. Es una localidad con una larga historia cristiana, que fue sede episcopal en época bizantina y aún hoy en día mantiene una pequeña comunidad cristiana.

En 1142 se inició aquí la construcción de uno de los mayores castillos del Levante, denominado por los Cruzados como Krak de los Moabitas.  El Castillo formaba parte de una cadena de fortificaciones en la orilla oriental del Jordán a lo largo del llamado Camino de los Reyes, desde el Mar Muerto hasta Aqaba.

La fortaleza ocupó una posición estratégica para el control de los beduinos y de las rutas comerciales que unían Damasco con Egipto y La Meca y tuvo su apogeo en la época de las Cruzadas y durante la dinastía Ayyubida de Saladino, sultán de Egipto y Siria. La trama de la película de Ridley Scott "El reino de los cielos" gira en torno a este castillo.



Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García

Kerak es bonito, no tan imponente como el maravilloso Krak des Chevaliers en Siria, que recordé con melancolía durante la visita y que no sé si volveré a ver algún día, ni siquiera si volveré a verlo entero. Dejemos un recuerdo.





Foto: Castillo de Krak des Chevaliers (Siria-2005-)
Autora: Marta Leonor Vidal García

La carretera hacia Kerak es una pasada de curvas y subidas. Al llegar me topé de frente con una concentración de unos hombres con un megáfono, que luego me enteré que era una manifestación contra Israel por cerrar el acceso a la mezquita Al Aqsa.

Acceder a la zona del castillo fue una misión imposible con el coche. Lo intenté por varios accesos en una maraña de callejuelas de dirección prohibida. El coche se me coló en una superpendiente en la que tuve que retroceder en marcha atrás. Ni en primera subía. Al final desistí de intentar subir con el coche. Aparqué al lado de la estación de minibuses en la explanada de abajo y subí a pie. La entrada al Castillo de Kerak costaba 1 dinar en septiembre de 2015.

La ciudad está rodeada por siete torres defensivas, de las que la torre semicircular de Adh-Dahir Baybars o torre At-Talia, de dos plantas y 14 metros de altura, es una de las más imponentes.


Foto: Torre de Adh-Dahir Baybars o At-Talia
Autora: Marta Leonor Vidal García

El nombre de Adh-Dahir Baybars le viene de haber sido reconstruida por el cuarto Sultán mameluco Baybars en 1281 como acredita una inscripción en la parte superior. La inscripción lleva dos leones, el emblema del Sultán. 


Foto: Torre de Adh-Dahir Baybars o At-Talia
Autora: Marta Leonor Vidal García


El siniestro caballero francés Reinaldo de Chatillon se hizo con el control del castillo en 1176, después de un matrimonio de conveniencia con una viuda, para dedicarse a sus fechorías favoritas: arrojar a sus enemigos desde lo alto del precipicio al valle, hostigar caravanas y hasta atacar a los peregrinos que hacían la ruta a La Meca. 

El libro "Las cruzadas vistas por los árabes", Sami Nair describe a Reinaldo de Chatillon como un psicopáta sin escrúpulos, sediento de oro, de sangre y de conquista, que llegó a hacerse abominable, no solo para sus enemigos, sino también para sus propios súbditos por sus atropellos, su talante rastrero y su falta de palabra. 

Saladino juró cargarse a tan infame individuo y durante 4 años sitió varias veces el castillo, hasta lograrlo en 1189, fecha en que Chatillon pagó finalmente sus fechorías con su cabeza.



Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García


Durante la dinastía Ayyubida, Kerak se convirtió en el centro de la Administración de todos los territorios de Jordania, sede de su tesorería, y fue uno de los tres principados que pudo mantener su independencia en medio de las disputas internas de la dinastía en 1230-1240. 

En el s. XIII la fortaleza pasó de manos de los Ayyubíes a la dinastía de los Mamelucos de Egipto, manteniendo su condición de centro administrativo.

Kerak siguió jugando un papel estratégico en época otomana por su posición clave entre la Península Arábiga, Egipto y la Gran Siria.


Durante la I Guerra Mundial fue administrado por los británicos hasta el establecimiento en 1921 del emirato de Transjordania.


Kerak es un ejemplo de uno de los primeros castillos construidos por los francos que utilizó una estructura de torre fortificada y un notable ejemplo de arquitectura cruzada, una mezcla de diseños de Europa occidental, bizantina y árabe.



Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García

Es un ejemplo de castillo construido sobre la cima de una montaña para aprovechar la topografía natural, ya que está edificado en el extremo sur de una meseta triangular rodeada por tres lados por colinas empinadas con pendiente o glacis. Esa morfología da la ventaja durante el asedio de concentrar el ataque en un solo lado del castillo y dejar más expuestos a los atacantes.

El castillo cuenta con zanjas y muros de piedra más gruesos y sólidos de piedra volcánica para repeler máquinas de asedio. Posteriormente los musulmanes utilizarían la piedra caliza de las canteras cercanas para remodelar y expandir el castillo. 


Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García

Los muros están reforzados con torres rectangulares proyectadas en puntos regulares a lo largo de la pared, idénticas a las utilizadas por el imperio bizantino. Posteriormente se pasaría a la transición a las torres redondas en el muro cortina para mejorar la visibilidad. En el castillo de Kerak, las torres están mucho más juntas que en otros castillos, teóricamente para ayudar con la visibilidad.


Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García

El diseño de Kerak es menos sofisticado que el de los castillos cruzados concéntricos como Krak des Chevaliers, y su mampostería comparativamente es más tosca.


Foto: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García

En 1227, el sultán de Damasco al-Mu'azzam 'Isa, encargó la construcción de un túnel subterráneo que iba del castillo a la ciudad.

En el recorrido por el castillo se distinguen dos zonas diferenciadas, la parte baja del castillo que se corresponde a la época mameluca y se identifica por el uso de piedra caliza, y la parte alta del castillo, correspondiente a la época cruzada, que utiliza la piedra volcánica o tufa.





Fotos: Patio bajo (Castillo de Kerak)
Autora: Marta Leonor Vidal García

La parte superior son la ruinas del castillo cruzado








Fotos: Castillo de Kerak
Autora: Marta Leonor Vidal García


miércoles, 6 de junio de 2018

Jordania: Monte Nebo, donde Moisés vio la Tierra Prometida

Del Mar Muerto el siguiente punto de mi itinerario fue Monte Nebo, una parada corta en el trayecto desde el Mar Muerto a Madaba.

El monte Nebo es un monte de 820 metros de altura, situado a 1220 metros sobre el nivel del mar, que se menciona en el Antiguo Testamento como el lugar desde cuya cima Moisés pudo ver la Tierra Prometida antes de morir.

Desde la cima del monte en un día despejado los visitantes pueden contemplar los mismos paisajes que vio Moisés antes de su  muerte: el Mar Muerto, el Valle del río Jordán, Jericó, Belén y las lejanas colinas de Jerusalén.



Foto: Monte Nebo
Autora: Marta Leonor Vidal García

Yahvé no le permitió a Moisés acceder a la Tierra Prometida. La razón del castigo es algo confusa. En el Libro de los Números se alude a una falta personal. En el Libro del Deuteronomio se presenta como un castigo colectivo por un pecado cometido por el pueblo de Israel que tuvo una crisis de confianza en Dios y como penalización, este decidió que ninguno de ellos entraría en la Tierra Prometida. Y a Moisés como líder le cayó el castigo de rebote. Dirigir masas durante 40 años por el desierto trae estos problemas. Pero aunque Dios no le permitió entrar a la Tierra Prometida, al menos sí le dejó echarle un vistazo.


Foto: Monte Nebo
Autora: Marta Leonor Vidal García

Según la tradición, Moisés fue enterrado aquí, aunque se desconoce el lugar de emplazamiento de la tumba.


Foto: Monte Nebo
Autora: Marta Leonor Vidal García

El monte Nebo tiene dos picos,  Siyagha and al-Mukhayyat. En el siglo IV se edificó en Siyagha una iglesia para conmemorar el lugar de la muerte de Moisés. Una monja romana, Etheria, redescubrió la iglesia en una peregrinación en el 394 AD. La iglesia fue luego ampliada en época bizantina. El lugar quedó abandonado definitivamente en el siglo XVI. 



Foto: Monte Nebo
Autora: Marta Leonor Vidal García

En 1993 los padres Franciscanos reabrieron el monasterio y lo restauraron.  La entrada costaba 1 dinar en 2015 y en el momento de mi visita, la Iglesia estaba en restauración hasta su reapertura en 2016.


Foto: Monte Nebo
Autora: Marta Leonor Vidal García

El mayor interés de la visita son los mosaicos del siglo VI.









Foto: Mosaicos (Monte Nebo)

martes, 5 de junio de 2018

Jordania: el Mar Muerto: una visita prescindible

El Mar Muerto es un lago salado situado entre Jordania e Israel, situado en una depresión de 430 metros bajo el nivel del mar. Su superficie es el punto más bajo del planeta.

En la Antigüedad era llamado "Mar de Lot" por el personaje de la Biblia que huyó de Sodoma con su familia antes de su destrucción. La denominación de "Mar Muerto" se la dieron por primera vez los cruzados.


Foto: Mar Muerto
Autora: Marta Leonor Vidal García

Su elevado nivel de evaporación y otros factores hacen que tenga un nivel de salinidad nueve veces superior a la del mar. No existe en él posibilidad de vida animal o vegetal.


Foto: Mar Muerto
Autora: Marta Leonor Vidal García

ALOJAMIENTO

El alojamiento en la zona es bastante caro. Las orillas de primera línea de playa están llenas de resorts para turismo de cierto poder adquisitivo.

Me alojé en este hotel ubicado en la zona de complejos hoteleros de primera línea de playa, donde conseguí una oferta a un precio más asequible:

DEAD SEA SPA HOTEL
Sweimeh Dead Sea Road, Sweimeh, 
Tfno: +9623561000 

En el cercano Hotel Kempinsky Ishtar tienen un restaurante tailandés, the Codes, que está bastante bien.

Al día siguiente me levanté pronto para darme un baño en el Mar Muerto. Igual que soy una de las privilegiadas que pueden decir que llegó a ver Palmira en Siria, me temo en unos años pasará lo mismo con el Mar Muerto, aunque en este caso la destrucción se debe a la evolución natural y sobreexplotación de sus recursos, que está haciendo que retroceda un metro por año.

El Mar Muerto ya parece cada vez más un charquito menguante entre las orillas de Jordania e Israel que en unos años y a este ritmo, se podrá cruzar por tierra sin necesidad de que Moisés toque las orillas con la vara.


Foto: Mar Muerto
Autora: Marta Leonor Vidal García


A medida que el Mar Muerto retrocede, queda expuesta una gran capa de sal que, al disolverse con la lluvia, hace que el suelo colapse va creando enormes socavones de hasta 100 metros de diámetro y 50 de profundidad. Se estima que hay 6.500 socavones donde antes había agua. Se forman a razón de aproximadamente uno por día.



Foto: Mar Muerto
Autora: Marta Leonor Vidal García

Los carteles que desde el hotel conducen a la orilla del mar en el hotel señalan como ha ido bajando drásticamente el nivel del mar en 15 años. Me fijé en el cartel de 2005 (3 años antes de mi anterior visita, que fue en 2002) y es realmente muy alarmante.



Foto: Mar Muerto
Autora: Marta Leonor Vidal García


Sinceramente, no me parece una visita imperdible en Jordania, salvo la curiosidad de verlo, enfangarse, darse un baño para hacerse la clásica foto flotando y salir. Y por esa experiencia no vale la pena pagar una noche de alojamiento a precios tan elevados. Para los incondicionales de "no sin mi turistada" existe la posibilidad de parar y pagar (también a precios caros) solo por el baño en alguna de las playas privadas de hoteles o en la playa pública (es imprescindible una ducha para aclararse la sal).

Anteriores entradas: Jordania en 8 días: información general; Petra en dos días: información general, entrada y rutasSiq al barid (la pequeña Petra)Petra: del Wadi al TesoroPetra: Avenida de las Fachadas y AnfiteatroPetra: Tumbas RealesPetra: del Lugar alto del Sacrificio a la Tumba del Soldado RomanoPetra: Avenida de las ColumnasPetra: el Monasterio; El desierto de Wadi Rum.

domingo, 3 de junio de 2018

Jordania: el desierto de Wadi Rum: una visita desaprovechada

Decidí salir de Petra temprano, a primera hora, para dirigirme por la Desert Highway a Wadi Rum, el desierto que popularizó Lawrence de Arabia, situado al sur de Jordania y un clásico escenario de rodaje de películas.





Fotos: Wadi Rum
Autora: Marta Leonor Vidal García


Wadi Rum conocido como el Valle de la Luna, es una meseta de 450 km2, con características formaciones rocosas, zonas con pinturas rupestres y manantiales. La región estuvo habitada en el Neolítico y fue transitada desde tiempos remotos por nómadas y caravanas.  










Fotos: Wadi Rum
Autora: Marta Leonor Vidal García


En este lugar el príncipe Faisal Bin Hussein y T.E. Lawrence establecieron su sede durante la Revolución Árabe contra los otomanos en la Primera Guerra Mundial. 

LA RESERVA DE WADI RUM



Llegué al centro de visitantes de Wadi Rum, situado frente a la  montaña conocida como los Siete Pilares de la Sabiduría, título del libro de Lawrence. Este es el punto de partida de los itinerarios de los jeep.





Fotos: los Siete Pilares de la Sabiduría
Autora: Marta Leonor Vidal García


Un panel indica diversos recorridos con distintas tarifas.

ERRORES DE MI VISITA

El primer error fue ya de planteamiento de partida: el ir a hacer una excursión del día y no hacer noche allí, por tres razones:

Primero porque si no vas de camino a Aqaba en dirección sur, ir y volver de Wadi Rum supone un desvío importante.

Segundo, porque si no vas en grupo, formarlo allí para contratar la excursión es complicado, ya que casi todo el mundo viene con la excursión contratada y alquilar un 4 x 4 para uno solo sube mucho de precio. De 59 dinares se quedó en 50 y aún así fue bastante caro. 

Tercero, porque la excursión no valió la pena. Te dan una duración estimada de 3 horas y media que al final no llegaron a 2 horas.  La visita fue corta y decepcionante para la paliza de conducción que me supuso desplazarme en coche hasta allí y luego volver deshaciendo el camino. 

Tenía que haber hecho noche allí pero reconozco que me pueden mis prejuicios. Le tengo una manía terrible a la turistada de "la noche en el desierto". Nunca he querido hacerla ni en el Atlas. Detesto todo lo que sean campamentos, jaimas, yurtas; me niego a que me paseen en camello como si fuera un rey mago de la cabalgata de Reyes; y no me inspira nada el cielo estrellado ni Pablo Neruda. Pero es un hecho que para visitar Wadi Rum en condiciones es mejor opción hacer noche allí en algún campamento de los que se encuentran diseminados junto a lugares emblemáticos, cerca del puente de roca de Umm Fruth, el cañón de Khazali o junto al manantial de Al-Shallaleh, conocido como el arroyo de Lawrence. También se acampa en las inmediaciones de la cumbre de Jebel Rum, en cuya falda encontramos un templo nabateo .

LUGARES DE INTERÉS EN WADI RUM

Manantial de Al-Shallaleh o Fuente de Lawrence. Está a unos 2 kms del centro de visitantes y es la primera parada de los 4 x 4. Cerca se encuentran rocas pinturas rupestres e inscripciones en nabateo. 

Cañón de Khazali, una estrecha garganta en cuyas paredes encontramos grabados rupestres.

Dunas de arena. Un extenso área de dunas de arena, apilada contra las montañas.

Puente de roca de Umm Fruth. Un arco natural de roca con unas vistas espectaculares.

El cañón de Burrah. Un largo y profundo cañón situado entre montañas para visitar al amanecer o al atardecer para apreciar el cambio de color que el sol provoca en la roca, que toma una tonalidad anaranjada.

Inscripciones de Alameleh. Dibujos de camellos y otra fauna en la roca

Los siete pilares de la sabiduría. La famosa montaña que da nombre al libro de T.E. Lawrence.

Inscripciones de Anfashieh. Una montaña famosa por sus formaciones y sus inscripciones nabateas. En sus inmediaciones se encuentran dibujos de animales, humanos y caravanas de camellos.


Mi recorrido en el jeep fue corto.

La fuente de Lawrence o manantial de Al-Shallaleh fue la primera parada de la visita.





Fotos: Manantial de Al-Shallaleh o Fuente de Lawrence
Autora: Marta Leonor Vidal García


De allí seguimos hacia las dunas de arena. La gracia está en subir a la duna y lanzarse en pendiente en tablas tipo boogie.

El siguiente punto fue Jebel al Khalazi, la formación rocosa que abre paso a una garganta, el Cañón de Khazali, donde se conservan grabados rupestres e inscripciones en árabe.








Fotos: Cañón de Khazali
Autora: Marta Leonor Vidal García

Del Cañón  Khazali ya de vuelta al centro de visitantes.

El templo nabateo que aparece en las rutas de excursiones como uno de los puntos de los itinerarios está en la zona de la Rest House, y no son más que unas pequeñas ruinas sin excesivo interés. Se trata de un santuario dedicado a al-Lat, edificado por la tribu de Ad y remodelado por los nabateos en el s. I a.C.



Fotos: ruinas del templo nabateo