sábado, 16 de enero de 2010

Crónicas de Estambul (VII): El Bósforo (I): El Palacio Dolmabahçe

(esta entrada fue publicada en archipielagonoticias el 25 de agosto de 2008 y forma parte de una serie dedicada a una estancia de 8 días en Estambul en mayo de 2008)

Después de una larga pausa (por agotamiento) me toca retomar mis crónicas otomanas. Después de la información general, Sultanhamet, Palacio Topkapı, Beyazit y el Gran Bazar, los barrios del Cuerno de Oro y Cağlaloğlu y Eminönü quedaba pendiente desde hace casi un mes hablar de la zona nueva de Estambul, los barrios de Beyoğlu, Taksim y el Palacio Dolmabahçe.

Es la zona que menos me gusta de Estambul. Quizás por eso al profundo cansancio que arrastro (necesito vacaciones desesperadamente) se suma cierta falta de motivación para escribir sobre ella.

La visita a la zona nueva puede empezar por la mañana a primera hora por el Palacio Dolmabahçe (Dolmabahçe Sarayi) para seguir por la tarde por los barrios de Taksim y Beyoğlu. Confieso que el Dolmabahçe no me gusta demasiado. Mi palacio en Estambul es el Topkapı y el Dolmabahçe lo encuentro un poco "copypaste versallesco", demasiado “europeo” para mi gusto. Ese era el deseo del Sultán que lo encargó construir, Abdülmecit, que al parecer era un señor muy romántico, con un toque Werther, de lágrima fácil con la música de Chopin y que falleció de tuberculosis.



Foto: Exterior del Palacio Dolmabahçe
Autora: Marta Leonor Vidal García

Le encuentro un punto decadente al lujo barroco tan recargado del palacio y la atmósfera me parece oscura, fría y en algunas dependencias un poco lúgubre. Por algo representa el fin de una época: desde aquí el ultimo sultán Mehmet VI marchó al exilio europeo el 18 de octubre de 1922.

La fachada de mármol del palacio se extiende a lo largo de 600 metros en la orilla europea del Bósforo y se aprecia muy bien desde el crucero por el Bósforo del que hablé en la entrada anterior.




Foto: Vista del Palacio Dolmabahçe desde el crucero por el Bósforo
Autora: Marta Leonor Vidal García

Dolmabahçe era en principio una bahía en el Bósforo que fue rellenada gradualmente durante el siglo XVIII (de ahí viene el nombre, "dolma" que significa 'lleno' y "bahçe" 'jardín') para servir de jardines imperiales a la monarquía otomana.



Foto: Exterior del Palacio Dolmabahçe
Autora: Marta Leonor Vidal García

El área del Palacio abarca 45.000 m², 285 habitaciones, 43 salas, 68 lavabos y 6 hamam, además del salón del trono más grande de Europa (con una sobredosis de pan de oro que me abruma).

Para llegar al palacio lo mejor es bajarse en la parada del tranvía de Kabatash y caminar un poco. A unos 5 minutos está el Palacio. El Palacio está abierto todos los días excepto los lunes y jueves. Los horarios de apertura son de 09.00 a 15.00 de noviembre a marzo y de 09.00 a 16.00 de abril a octubre. Se accede por una entrada en la que tenemos a la derecha la Torre del reloj, y un poco más adelante, a la izquierda, la taquilla donde se compran las entradas.

Hay dos zonas principales, el Selamlik (dependencias administrativas), donde se realizaban los actos oficiales y se recibía huéspedes y embajadores (unos 45 minutos de visita) y el Harén o dependencias privadas del sultán y su familia (unos 30 minutos de visita). El Selamlik y el Harén sólo se pueden visitar con visitas guiadas con un guía oficial del Palacio, que se organizan en la entrada de cada recinto una vez se forma grupo, más o menos cada 15 minutos (cuando estuve no había visita guiada en español, pero sí hay folletos). La visita se hace con calzas de plástico para no estropear las moquetas, bastante a la carrera, sin tiempo apenas a pararse y con otros grupos pisándote los talones.

Se puede visitar aparte de forma individual el Museo del Reloj donde se expone la colección de relojes del palacio y el Pabellón de Cristal, desde donde el Sultán presenciaba los desfiles oficiales.

En los jardines hay un Pabellón de las Aves donde en otra época, se llevaron aves de todas partes del mundo. Siguen criándose diversas especies de aves en este pabellón y el cuidador, un señor muy amable, te las muestra.

Precios de las entradas (a mayo de 2008):

Selamlik 15 liras

Harén 10 liras

Entrada conjunta Selamlik+Harén: 20 liras

Pabellón-Galería de Cristal+Museo del Reloj: 4 liras

Uso de cámara de fotos (sin flash): 6 liras

Uso de cámara de video: 15 liras

(parece que la opción de fotos y cámara se ha eliminado y ya no se pueden hacer).

Empezamos a recorrer Dolmabahçe. Advierto que no se fíen de los brillantes tonos pasteles de las fotos (hechas sin flash) que tienen el brillo retocado al máximo. Cuando hago trampa siempre lo digo. Y el Palacio en realidad es bastante oscuro y con una luz mortecina amarillenta entre tan espesos cortinajes, lámparas y alfombras.

EL SELAMLIK

El Selamlik tiene 23 dependencias ubicadas en dos plantas.

Planta Baja

La visita de la planta baja se empieza por la Sala de Medhal, continúa por el Salón de la Secretaría o Sala de los Azulejos, y sigue por la Mabeyn Binek Salonu, con muebles neoclásicos y escaleras de estilo barroco a ambos lados.




Foto: Sala de Medhal
Autora: Marta Leonor Vidal García



Finalmente se visita la Colección Real o el Tesoro, donde se exponen objetos de la vida cotidiana del palacio, de oro, cristal y carey.



Foto: Objetos de la Colección Real o el Tesoro
Autora: Marta Leonor Vidal García



Foto: Objetos de la Colección Real o el Tesoro

Autora: Marta Leonor Vidal García


Se sigue por el Mescit o cuarto de estar y una escalera con balaustradas de cristal inglés de estilo barroco nos conduce al segundo piso. En el techo se aprecia una de lámparas más grandes del palacio, también de cristal inglés

Segundo piso

La Sala de Süfera o Sala de los Embajadores, para recepciones oficiales a embajadores extranjeros es una de las dependencias más importantes del palacio.



Foto: Sala de Süfera
Autora: Marta Leonor Vidal García

La Sala tiene una decoración muy recargada con el techo en pan de oro, muebles rococó, una alfombra persa de 88 metros cuadrados y un piano de cola.


Foto: Techo de la Sala de Süfera
Autora: Marta Leonor Vidal García

La siguen la Sala de Espera o de los Huéspedes y la Sala de Audiencia (Sala de recepción de los embajadores o sala roja) con muebles estilo Luis XVI y dos chimeneas de cristal rojo.




Foto: Sala de Audiencia (Sala de recepción de los embajadores o sala roja)
Autora: Marta Leonor Vidal García

Continúa el recorrido por los Cuartos del Príncipe Heredero que dan al mar. A continuación la Sala de Zülvecheyn, que utilizaba el Sultán como dependencias privadas (comedor, sala de descanso y cuarto de baño) con la mejor marquetería del palacio en haya, caoba y palisandro. Seguimos por la Biblioteca del Califa Abdülmecid y la habitación que se utilizaba como sala de descanso, hoy decorada como Habitación de los Músicos. Termina la Sala con el Cuarto del Baño Imperial, con dos dependencias: la sala de descanso con una estufa de cerámica y el baño, con paredes recubiertas de alabastro egipcio y piso de mármol de Mármara.


Foto: Cuarto de Baño Imperial
Autora: Marta Leonor Vidal García



La visita sigue por la Sala Memorial. En esta zona el Selamlik se comunica con el Harén a través de un corredor. Encontramos el Cuarto de Estar del Sultán y sus cuartos privados, el apartamento del Sultán, las escaleras de acceso al Harén, la entrada principal del Harén, el comedor de las amas de llaves, y la segunda sala de exposiciones de la Colección Real o el Tesoro donde se exhiben objetos de porcelana, cristal, plata y oro.



Foto: Dependencias privadas del Sultán
Autora: Marta Leonor Vidal García

Y ya acaba la visita del Selamlik en la última dependencia, el Salón del Trono, la sala más espléndida del palacio (para afectos incondicionales al barroquismo), destinada a ceremonias y recepciones oficiales, con 2000 metros cuadrados, 56 columnas y una inmensa araña de cristal de cuatro toneladas y media de peso.



Foto: Salón del Trono
Autora: Marta Leonor Vidal




Foto: Salón del Trono
Autora: Marta Leonor Vidal García


Foto: Puerta del Salón del Trono
Autora: Marta Leonor Vidal


EL HARÉN

La visita del Harén, mucho menos espectacular que el Selamlik (no digamos si se compara con el Harén de Topkapı), comprende 30 dependencias.

El Harén constaba de dependencias separadas para el Sultán, su madre, las esposas, las concubinas (que eran en genera las sirvientas de la familia real y la jefa de las concubinas, la niñera), los sirvientes y los huéspedes, los baños, una escuela, una maternidad y un salón central. Hay en total 10 apartamentos. Los del Sultán y su madre daban al mar y los de las esposas al jardín del palacio.

La entrada comienza por una sala donde destacan unas mesitas de malaquita. Se suben las escaleras a las dependencias de las esposas del Sultán: las salas que se usaban para recepciones y reuniones; los apartamentos, con mobiliario rococó; un cuarto de huéspedes con decoración tradicional otomana y una estufa de porcelana; una sala de celebraciones familiares.



Foto: Mobiliario del Harén
Autora: Marta Leonor Vidal García

Sigue la visita por los baños de las esposas y el de la Sultana madre y continúa por una sala de los apartamentos de las esposas.

A continuación encontramos el cuarto de baño del Sultán con azulejos estilo art nouveau con diseños florales de violetas, una sala de descanso con una de las mejores estufas del palacio y un vestidor.





Foto: Cuarto de baño del Sultán
Autora: Marta Leonor Vidal García

La siguiente sala es la Sala Azul donde destaca este color en tapicería y cortinas, donde la Sultana Madre recibía a las invitadas. Al lado encontramos una habitación de huéspedes en época otomana decorada hoy como dormitorio del Sultán y un cuarto de descanso y rezo del sultán decorado hoy como dormitorio.




Foto: Mesa del Cuarto de baño del Sultán
Autora: Marta Leonor Vidal García

Sigue la visita por las dependencias que Atatürk utilizó en el palacio: el despacho de Atatürk, la habitación donde murió el 10 de noviembre de 1938 y el baño.




Foto: Habitación donde murió Kemal Atatürk
Autora: Marta Leonor Vidal García

Continúa el recorrido por las dependencias de la Sultana Madre: La Sala Rosa, donde se recibía a los invitados; dos habitaciones de huéspedes (la segunda fue fue el dormitorio de la Sultana Madre); la sala Japonesa de la Sultana Madre; otro dormitorio de la Sultana Madre; la habitación principal de la Sultana Madre donde recibía a su hijo y a miembros de la familia real; un cuarto de estar; una habitación de huéspedes azul y otro cuarto de estar con tapicería en amarillo.

La ultima sala se abre a la Sala grande de los apartamentos de la esposas, siguen la habitación del ama de llaves y cuarto de niños; cuatro apartamentos, uno de estilo art nouveau, otro con un dormitorio y una sala de estar decorada como habitación de niños, otro de estilo tradicional otomano y el ultimo en la salida del harén, el primer piso del apartamento por donde empieza la visita.

Con esto termina el recorrido por el palacio Dolmabahçe del que les dejo una visita virtual

Ya sólo me queda hablar de Beyoğlu y Taksim y mis crónicas otomanas que nunca terminan, llegan a su fin.

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