domingo, 24 de marzo de 2013

12 días en Sicilia (4): Segesta y Erice

En mi primer día de estancia en Sicilia, dediqué un día a visitar Monreale-Segeste-Erice, que se pueden hacer en una misma jornada  empezando temprano.

Desde Monreale me dirigí a Segesta por la S113. Se hizo eterno el trayecto. Las carreteras sicilianas siempre dan la sensación de ser interminables. Llegué a Segesta a las 12.30.

SEGESTA

Segesta o Egesta, que fue su nombre griego original, fue una de las tres ciudades principales del pueblo élimo, una de las tres poblaciones originarias que existían en Sicilia y que se mezcló en este enclave con griegos jónicos y fue rápidamente helenizada.

La ciudad fue rival de la colonia de Selinunte, con la que estuvo en constante conflicto. Fue destruida en el 306 a.C.

La entrada al recinto arqueológico cuesta 6 €.

Los dos edificios más importantes del recino arqueológico son el templo dórico  y el teatro.

El templo dórico de finales del siglo V a.C.  está construido en un cima. Quedó inacabado, sin techo y con las 36 columnas sin estriar. Es uno de los templos griegos mejor conservados, con la estructura íntegra.


 Foto: Templo dórico (Segesta)
Autora: Marta Leonor Vidal García

El teatro se encuentra más arriba, a dos kilómetros a pie que se me hicieron eternos. Hay opción de subir en bus. Construido en la segunda mitad del siglo III a.C. y con una capacidad para unas 3.000 personas. Su cavea de 63 metros se orienta hacia el norte, en contra de lo habitual en los teatros griegos. 


 Foto: Teatro (Segesta)
Autora: Marta Leonor Vidal García

En los alrededores del teatro  hay restos menores (un ágora, una mezquita y un castillo).





 Fotos: Segesta
Autora: Marta Leonor Vidal García


ERICE


De allí me dirigí a  Erice y me costó sudores encontrar el desvío correcto. Hay que ir en dirección a Trapani por la A29, tomar un desvío al llegar a la derecha en dirección Valderice y una vez en ese pueblo, a Erice se llega por un desvío a la izquierda desde la calle principal que atraviesa el pueblo.

En Erice aparqué en la zona azul. Cobran 1 € por hora y controlan rigurosamente los coches sin ticket. Pero la vigilancia se relaja de 16.00 en adelante.

Erice es una ciudad medieval preciosa, una visita absolutamente imprescindible en un viaje a Sicilia. Ubicada sobre el monte San Giuliano, toma su nombre de un personaje de la mitologia, Erix, hijo de la diosa Venus, a la que estaba dedicado un templo en la cima del monte (Venus Ericia). Fue un enclave sagrado para élimos, fenicios, griegos, romanos y cristianos.

Erice quedó abandonada en época de los árabes y fue en época normanda, a partir de 1167, cuando tras la conquista del conde Ruggero, adquiere el trazado de callejuelas sobre el que posteriormente se fueron edificando palacios, murallas, iglesias, las puertas de Trapani, Spada y Cármine.

Existe una entrada conjunta a varios monumentos por 6 €, que incluye el Duomo, el Convento de San Salvatore, San Martino  y San Guiliano. Venden por 1 € un librito explicativo.

La primera iglesia que visité fue el complejo del Duomo y la torre del Rey Federico.

La torre del Rey Federico es el campanario del Duomo y me recordó a una iglesia sevillana, la de San Marcos, por las ventanas, que se van estrechando en forma descendente. En el actual emplazamiento de la torre existio una torre de vigilancia durante las guerras púnicas entre Roma y Cartago. La actual torre data del s. XIII y toma su nombre de Federico III de Aragón. En la planta baja se encuentra la oficina de turismo donde comprar la entrada conjunta.



 Fotos: Torre del Rey Federico
Autora: Marta Leonor Vidal García

El Duomo, dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, se construyó con materiales procedentes del templo de Venus Ericia por Federico III de Aragón en 1312. Su estilo original era gótico de Chiaramonte pero el edificio ha sido remodelado varias veces.



 Foto: Duomo
Autora: Marta Leonor Vidal García

En la fachada sur se encuentran 9 cruces de piedra, símbolo de la vida en la cultura de Oriente Medio, que procedían del templo de Venus.



 Foto: cruz en la fachada del Duomo
Autora: Marta Leonor Vidal García


El interior del templo es de estilo neogótico y fue objeto de reconstrucción después de que se derrumbase el techo.


 

 Fotos: Duomo
Autora: Marta Leonor Vidal García

De allí me dirigí al Convento del Santisimo Salvatore, construido sobre antiguas cisternas de agua que supuestamente estaban conectadas a las fuentes de agua asociadas al culto de Venus. El edificio que era originariamente un palacio de la familia Chiaramonte  fue donado a la Orden benedictina para construir un Convento.


 Foto: Convento de San Salvatore
Autora: Marta Leonor Vidal García

La Iglesia de San Martino fue erigida por el conde Ruggero en el s. XII y alberga un museo de escultura, pintura y mobiliario.




 Fotos: Iglesia de San Martino
Autora: Marta Leonor Vidal García

La última iglesia fue la de San Giuliano fundada por el conde Ruggero en agradecimiento al santo por la ayuda durante el asedio del Monte Erice que estaba todavía bajo control de los musulmanes. Erice mantuvo el nombre de Monte San Giuliano hasta 1936.



En el interior de la Iglesia estaban preparando los Misterios (figuras que representan las últimas horas de la vida de Jesús) para las procesiones de viernes santo de la semana santa






 Fotos: Iglesia de San Guiliano
Autora: Marta Leonor Vidal García

Otro atractivo de Erice sus dos castillos: el Pepoli (convertido en villa en el siglo XIX) y el Venere (del s. XII).

El Castillo Venere fue erigido por los normandos en el s. XII sobre un peñasco en el emplazamiento de las ruinas del templo de Venus.  Los normandos utilizaron el castillo como sede de la administración real. A principios del XIX fue transformado en prisión.




 Foto: CastilloVenere
Autora: Marta Leonor Vidal García

La Torre Pepoli antiguamente formaba parte de las edificaciones defensivas que rodeaban el Castillo Pepoli, pero fue reconvertida en pabellón de caza.



Foto: Torre Pepoli
Autora: Marta Leonor Vidal García

El Balio es el nombre con el que se conoce la zona adyacente al Castillo, reconstruida por los normandos y utilizada como residencia del representante de la autoridad local, su corte y su escolta militar. El mirador tiene unas vistas panorámicas espectaculares.



Fotos:El Balio
Autora: Marta Leonor Vidal García

En total invertí 3 horas en la visita de Erice. Antes de irme compré en una tienda de recuerdos una tortuga para la colección de Kathy, la dueña de mi Bed & Breakfast de Bolognetta.

La vuelta a Palermo, 83 kms, fue eterna. Acabé destrozada de la conducción y encima me equivoqué de entrada y en vez de tomar el desvío a Bolognetta me metí en el de Villabate donde el tráfico era un infierno y casi no me da un ataque al ver que no podía salir del monumental atasco. Finalmente llegué a Bolognetta agotada.

Al día siguiente me tocaba la visita a Agrigento, al Valle de los Templos.

Anteriores entradas: Información general; Palermo; Monreale.
 

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